Aunque deuda mundial es alta economía de América Latina y el Caribe se recupera

Según se puede leer en el portal oficial del Fondo Monetario Internacional (FMI), la recuperación económica en América Latina y el Caribe está tomando fuerza, pero se necesitan más reformas para promover un crecimiento más sostenible e inclusivo, y que la fortalezca ante escenarios de inestabilidad debido a los altos niveles de la deuda pública mundial.

Según la última edición de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO) publicada a comienzos de esta semana, se proyecta que el crecimiento de las economías de la región aumente de 1,3% en 2017 a 2,0% en 2018. Se espera que más adelante la actividad cobre aún más ímpetu y se acelere a un ritmo mayor del que se había previsto.

Para 2019 se espera que el crecimiento aumente a 2,8%, es decir, una revisión al alza de 0,4 puntos porcentuales con respecto al informe WEO de octubre de 2017. Este repunte del crecimiento en la región, se debe a una demanda más fuerte dentro de los países y a una coyuntura externa favorable, incluidas mejores perspectivas para los exportadores de materias primas gracias a una recuperación parcial de los precios de esos productos.

Luego de tres años de débil actividad económica en la región. Sin embargo, los riesgos para las perspectivas de la región obedecen a factores internos, como la incertidumbre política debida a las próximas elecciones en muchos países y la agudización de riesgos externos, en particular, una tendencia a adoptar políticas más proteccionistas y un endurecimiento repentino de las condiciones financieras.

Niveles de deuda mundial son muy altos y generan incertidumbre

En el sitio del FMI también se puede leer un artículo de Maurice Obstfeld, quien asegura que a pesar de las buenas nuevas a corto plazo, a largo plazo las perspectivas son más conservadoras.

Las economías avanzadas —enfrentadas al envejecimiento de la población, tasas decrecientes de participación en la fuerza laboral y un débil aumento de la productividad— probablemente no retomen las tasas de crecimiento per cápita que alcanzaron antes de la crisis financiera internacional.

Según el informe Monitor Fiscal, los niveles mundiales de deuda —tanto pública como privada— son muy elevados y podrían tornarse problemáticos a la hora del reembolso a medida que se normalicen las políticas monetarias, en un entorno en el cual muchas economías tienen por delante tasas de crecimiento a mediano plazo más bajas.

Como lo muestra la nueva edición del informe sobre la estabilidad financiera mundial, las condiciones financieras internacionales siguen estando distendidas a nivel general a pesar de la inminente alza de las tasas de política monetaria, como consecuencia de lo cual las vulnerabilidades de los mercados de activos podrían recrudecer. No se deben descontar los riesgos geopolíticos y, obviamente, la reciente escalada de las tensiones en torno al comercio internacional representa un riesgo creciente.

El FMI lleva tiempo diciendo que el repunte cíclico que estamos atravesando ofrece a las autoridades una oportunidad ideal para que el crecimiento a más largo plazo sea más fuerte, más resiliente y más incluyente. La bonanza actual no durará mucho, pero con políticas sólidas es posible prolongarla y, al mismo tiempo, conjurar el riesgo de que su fin sea traumático.

 

Fuente: FMI