Por qué la formación académica importa para ganar competitividad

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Cuando comenzó la expansión de la globalización –en la segunda mitad del siglo XX- quizás muchos imaginaron el impacto positivo y cambios económicos, políticos, sociales y culturales que este fenómeno podía generar, pero creo nadie sabía con certeza qué aspectos de la vida podría definir o cambiar, como la formación académica.

Hoy somos testigos de las transformaciones  que generó y sigue generando la integración de las economías mundiales y la libre circulación de capital; el caso más claro de lo que la globalización ha hecho posible, son las multinacionales.

Las grandes empresas, inmersas en un modo de producción distinto al de una economía local, se han visto obligadas a responder de manera oportuna a un proceso de interrelación cada vez más amplio y dinámico, entre sociedades y sus culturas.

Aclaro: no pretendo tomar posición sobre lo positivo o lo negativo que un proceso como la globalización puede dejar en el mundo; en principio porque no me especializo en el tema, sería un análisis muy superficial, que no aportaría en beneficio de quien me lea.

La mirada que doy hoy a este tema, tiene que ver con la supervivencia profesional en un mundo globalizado en el que –cada vez con mayor rapidez- las empresas son capaces de reemplazar tus conocimientos y encontrar incluso a alguien que los supere; hoy no compites con locales, sino con el mundo entero.

 

Cómo afecta la globalización al profesional local y su formación académica

La globalización definitivamente se vio –y sigue siendo así- impulsada por la revolución de internet; la velocidad de comunicación y el libre acceso a información derribó todas las fronteras posibles. Incluso en países donde la cuota de acceso a internet está muy por debajo de los estándares necesarios para el desarrollo social y económico: Internet ha encontrado la forma de hacer cambios sustanciales en su modo de vida.

De hecho, lo que hasta hace poco era vital para entrar al mercado laborar local o salir a competir en el internacional, pasar por la formación presencial en una universidad; hoy ya no es indispensable pues acceder al curso de formación académica más prestigioso del mercado mundial es posible, sin movilidad física, gracias a internet.

Para muchos académicos la comercialización actual de la educación, habría sido inimaginable en otros tiempos; pero hoy es una realidad que genera grandes beneficios a la humanidad. Y cuál podría ser el pero, para un bien tan grande como la masificación del conocimiento: la alta competitividad.

Y no es que crea que se trate de un “pero” negativo, más bien creo que se trata de una circunstancia que solo nos debe impulsar a un mayor nivel de profesionalismo para adaptarnos con mayores posibilidades de éxito, al nuevo modelo mundial de competencia profesional. Ya no se trata de tener valor para una empresa; porque eres de los pocos que pudo ingresar a la universidad más costosa del país o la región y especializarte en un área exclusiva.

 

El perfil del nuevo profesional y cómo encarar la alta competitividad global

Hasta aquí espero tengamos claro que el mundo cambió en lo profesional; que hoy hay millones de personas preparadas y dispuestas a hacer lo mismo que tú, e incluso por menor valor. Esto puede complicar tus aspiraciones profesionales y tu calidad de vida a futuro, si no eres capaz de adaptarte y buscar la forma de destacar.

En el mundo actual, no es que ir a la Universidad ya no sea necesario; no es que volver a las casas de estudio e investigación para mantenerte actualizado y evolucionar como profesional, ya no sea una buena inversión; lo que sí ha cambiado, y para bien desde mi punto de vista, es la forma de acceder a esa formación, antes solo presencial.

La cantidad de centros educativos que están cambiando sus modelos de formación académica, o más bien la forma en la que imparten educación, incorporando las Tecnologías de Información como herramienta posibilitadora del acceso a la educación a distancia,  se amplía con una rapidez incalculable.

 

Formación constante

El perfil del profesional de hoy para las grandes empresas, es aquel que además de tener clara comprensión de la importancia de la diversidad; la interrelación positiva entre diferentes culturas, la capacidad de relacionamiento para el logro de proyectos en equipos a distancia; tenga la flexibilidad necesaria y la iniciativa para percibir las tendencias del mercado y estar preparado antes de que se instalen.

Esto sólo es posible con la formación constante, el mundo evoluciona, no para, internet hace que avance cada vez más rápido; los mercados no son estáticos, las sociedades demandan cosas nuevas cada segundo. Sólo un profesional con visión global puede ser realmente un valor agregado para una gran empresa.

Ser un profesional exitoso y garantizar tu futuro va más allá de sacar una carrera y dedicarte –con el conocimiento básico- a un ejercicio recurrente de lo aprendido. Competir en el mercado actual y sobrevivir, pasa por invertir en nuestra preparación permanentemente.

 

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Escrito por Carlos Agudelo.