Cómo hacer que llegar a la vejez sea divertido y valga la pena

Definitivamente son muchas las personas que le temen a la vejez; en gran medida se trata de desconocimiento sobre las múltiples oportunidades que se abren a tu vida pues es a esa edad cuando alcanzas la verdadera libertad, lo que hace que llegar a la vejez sea divertido.

Expertos aseguran que no hay ni habrá una época de mayor seguridad para el hombre y la mujer, que al llegar a la tercera edad. Se trata del momento en el que has recorrido varios escenarios personales y profesionales, y definitivamente has logrado sobreponerte a cualquier error y has sabido celebrar los triunfos.

Es por eso que, según esa forma de resumir lo vivido no habría ningún motivo para sentir miedos o inseguridades, pues todas han sido superadas.

Pero la realidad dista un poco de esta teoría; y es que son muchas las personas que al llegar a la tercera edad ven un retroceso abrumador, sobre todo aquellas que terminan dependiendo de los hijos o de terceros.

Claro que todos podemos prevenir el escenario anterior, asumiendo con conciencia y responsabilidad la idea de que llegaremos a viejos y que lo que vivamos en esta etapa no será más que resultado de lo que hagamos o dejemos de hacer en la juventud.

5 hábitos que harán que llegar a la vejez valga la pena

Aunque no hay duda de que la genética juega un papel determinante en la cantidad de años que puedas llegar a vivir, más allá de que el mundo actualmente experimente el momento de mayor esperanza de vida humana, no se trata solo de vivir más sino de vivir bien.

Así como ya sabemos que un músculo sólo se desarrolla fuerte si lo ejercitamos constantemente, también sabemos cuáles son las cosas que debemos y las que no debemos hacer para que nuestro cuerpo y mente se conserven por más tiempo. Aquí un resumen de algunas:

1.- Actitud optimista. Según señala el doctor Eduardo Rodríguez Rovira, presidente de la Fundación Edad y Vida, “las personas depresivas sufren una tasa de mortalidad 1,5 veces superior a la población de referencia”. Un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de Harvard apuntaba recientemente que los optimistas tienen más posibilidad de sobrevivir a un infarto de miocardio y se recuperan más rápidamente en la enfermedad coronaria que los pesimistas.

2.- Tener proyectos. Tener proyectos en mente y tratar de alcanzarlos es fundamental para envejecer saludablemente. Esta tarea que tan fácil puede resultar siendo jóvenes, se complica al cumplir años. Sin embargo has de saber que una investigación de la Universidad de Londres concluyó que las personas que se plantean proyectos alcanzan, de media, siete años más de vida. El doctor López Trigo insiste en la necesidad de “mantener la capacidad para generar proyectos y mantener el cerebro activo y dinámico”. Jubilarse no significa que no podamos seguir teniendo ideas y desarrollándolas.

3.- Evita el sedentarismo, sé útil. Esto quiere decir que seas una persona activa independiente de la edad que tengas. No hace falta estar laboralmente en activo para ser útil a la sociedad. Como señala Eduardo Rodríguez Rovira, podemos hacer otras cosas como son ayudar en casa, a la familia o incluso colaborar con una ONG. Antonio Portela, CEO del nonagenario laboratorio Bial, habla de la necesidad de “hacer esfuerzos y mantenerse activos”.

4.- Camina una hora al día. La vida activa no solo nos aleja de las enfermedades cardiovasculares o del pesimismo, también mejora la salud mental. “Hay evidencias de que el ejercicio físico mejora la enfermedad del alzheimer y además disminuye su desarrollo”, explica Leandro Plaza que recomienda caminar una hora al día (sobrepasando así los 150 minutos de actividad física semanal recomendada por la OMS).

5.- Mantén una vida social activa. Las relaciones sociales favorecen en cualquier etapa de la vida, pero especialmente durante la vejez, ya que las personas mayores que son socialmente activas reducen el riesgo de presentar un deterioro cognitivo asociado a la edad y se protegen, “en cierta medida”, frente al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, según el jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Mayores, David Curto.

Mantenerse activo socialmente es más que divertido, saludable

“Las relaciones sociales son una fuente de bienestar, ya que aportan sentimientos de pertenencia al grupo, favoreciendo el disfrute del tiempo libre con otros colectivos, aumentan el sentimiento de seguridad, promoviendo el aprendizaje y facilitando el mantenimiento de la autonomía”, ha destacado la psicóloga de Sanitas Residencial Alameda, Laura Llaguno.

Y es que más de un estudio demuestra que la actividad social es una fuente rica de energía y vitalidad para nuestro cuerpo y nuestra mente. Mantener activas no solo las relaciones familiares sino las amistades es fundamental para experimentar una vejez sana y divertida.

 

Fuente: Huffingtonpost